Translate

"EL SECRETO DEL ÓPALO" ESTÁ PROTEGIDO

Licencia de Creative Commons
ElSecretoDelÓpalo by Sb is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://historiasininaguales.blogspot.com.es/.
Mostrando entradas con la etiqueta Mi Ángel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi Ángel. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de julio de 2014

Mi Ángel

Capítulo 3 : Empieza la diversión.

-¿Quieres algo Alexandre?-Le dije mientras aun continuaba guardando mis cosas.-
-Nada, tan solo te quería saludar.-Dijo sonriéndome.-
-¡Eres muy simpático, Alexandre!-Dije sin contenerme la sonrisa-
-Y tú muy alegre, me puedes llamar Alex, si quieres.-Dijo alegremente.-
-Claro, Alex y si no te importa tengo algo de prisa.-
-¿Y eso? Estamos en el recreo ¿no?
-Si, pero tengo que ver a un amigo mio...te invitaría ir conmigo pero no quiero ser apedreada por tus fans...-Dije mirando al grupito de chicas que estaba detrás suya.-
-Ah...siempre me pasa lo mismo...-Dijo suspirando.-
-¿Y eso es malo? Pensaba que a los chicos os gustaba eso.
-Ya...pero eso algo malo cuando tienes novia...aunque bueno, yo ahora estoy libre...-Dijo con algo de tristeza
-Oh, lo siento, entonces si que debe ser molesto que por unas acosadoras tengas que perder a tu novia...-
-Bastante...bueno me despido, será mejor que socialice con los chicos o me tacharan como gay.-Y dicho esto se fue por la puerta trasera.-
-Se me escapó una risa corta y me dispuse a salir por la puerta contraria a el pero unas 3 chicas me taparon la salida.-

-¿Qué te ha dicho él?-Me dijeron Elvira, Mara y Cloe a coro
-¡Pues tengo 2 noticias para vosotras! ¿Cuál queréis saber primero, la buena o la mala?-Dije fingiendo ser un presentador de un concurso de televisión.-
-¡La buena!-Dijo Mara
-¡No la mala! Entonces así la mala no hará tanto daño después-Dijo Elvira
-¡Da igual! Tan solo di-Dijo nerviosa Cloe
-Bueno, como queráis la buena noticia es que esta libre, la mala es que no esta interesado ahora en tener novia, acaba de romper con ella hace poco...
-Lastima...-Dijo Mara cabizbaja
-Pero podemos hacernos amigas de él, mientras se recompone de su ex-amor.-Dijo Cloe sin darse por vencida
-¡Sí! ¡Hagamos un plan!-Dijeron a coro
-¡Venid a aquí Lira y Samara!-Ordeno Cloe
-Va, os dejo chicas.-Dijo mientras me despedía de ellas.-
-¡Gracias Sara!-Dijeron esta vez a coro las 5 Ras

-A excepción de Cloe, todos sus nombres terminaban en -ra ,se llevaba muy bien y he de decir que son bastantes peculiares. Mara, era la pequeña del grupo tanto como en altura y edad, Elvira era una de las más altas y con quien se juntaba más con Mara. Lira era de estatura media, callada y muy inteligente, al contrario que Samara, que era rebelde y la más agresiva del grupo, en cuanto a Cloe se las daba de jefa del grupo, pero en realidad liderar no es lo suyo.-

-En cuanto salí de clase me choque contra un torso masculino, mire hacia arriba y me di cuenta de que era Damián con su cabello despeinado, como siempre.-
-¡Damián!-Grité
-¿Por qué tardas tanto?-Dijo
-No es mi culpa el ser tan popular-Dije con tono burlón
-También eres demasiado ruidosa ¿lo sabes? ¡Tus gritos se escuchan desde el pasillo!
-A veces te comportas como mi hermano mayor ¿sabes?
-¿No será por qué tu me obligas a serlo?-Me dijo mientras me cogía de la mano y me llevaba a fuera.-
-¡No tienes sentido del humor, Damián!
-Aún me pregunto como te soporto
-¡Anda! ¡Es lo mismo que pienso yo cada vez que veo tus pelos! ¿”Cómo puedo soportar a un chico con esos pelos de vagabundo”?-Dije riendo
-¡Te vas a llevar una!
-Bah, no eres capaz de hacerme dañ-¡Ay!
-¡Por pesada!-Dijo mientras me arrastraba por el pasillo.-
-Quizás los 2 eramos conocidos por nuestra extraña relación de amigos/hermanos/novios aunque diciendo la verdad, lo único que eramos era lo primero: amigos.-

-¡Pero qué pareja más curiosa!-Dije mientras observaba como se alejaban Sara y ese chico alto por el pasillo.-
-¿A qué si? Lo más curioso es que no sean novios.-Dijo Max
-¿No lo son?-Dije sorprendido.-
-¡Para nada! Sara está por otro chico...y eso chico es bastante cretino.-
-Eres bastante cotilla, Max-
-¡Eso lo dices porque eres nuevo! Pero a medida que pasa el curso te darás cuenta de que Sara es un libro abierto.-
-Si te digo la verdad...esa tal Sara me recuerda a alguien.-Dije pensativo.-
-Eso es mucho más raro, conocer a una persona más cabezota y ruidosa sería una cosa bastante imposible.-Dijo Evans que estaba detrás nuestra.-
-¿Nos vamos?-Dijo Marcos
-Claro.-Respondí

-Damián me llevo arrastrando hacia al patio donde siempre nos poníamos, casi todo el mundo nos miraba aunque bueno, estábamos acostumbrados a que nos mirasen por nuestras pequeñas discusiones.-

-¡Mirad quienes aparecen por aquí!-Dijo Violeta que estaba en banco sentada.-
-Por fin venís.-Dijo Pablo estirándose.-
-Echadle la culpa ha ella, que ha sido que la que ha llegado tarde.-Dijo Damián mientras se sentaba.-
-¡Tampoco es mi culpa! Me estaba presentando al chico nuevo.-Dije inflando los mofletes.-
-¿Chico nuevo? No sabía que había venido alguien nuevo.-Dijo Violeta
-Acaba de llegar esta mañana, no me extraña que no lo conozcas.-Dije
-¿Y cómo se llama?-Pregunto Pablo
-Alexandre, esta en mi clase y debo de decir que tiene a las chicas bastante locas...-
-Menos a ti.-Dijo Damián riéndose.-
-Hasta que Sara no se olvide de Nathaniel seguirá sin pillar una rosca.-Dijo Violeta riendo.-
-Eh, no metas el dedo en la yaga. No es mi culpa que ahora Nath se comporte así, antes no lo era.-
-Tu problema es que te aferras al pasado Sara..-Dijo Pablo suspirando
-Me encogí de hombres y me senté al lado de Damián.-

-Bueno ¿Qué os contáis?-Dijo Pablo mientras bostezaba.-
-¿Otra vez no has dormido bien?-Pregunté
-Para nada, no logro conciliar el sueño.
-Ve al médico y que te recete esas pastillas para dormir.-Le recomendó Violeta
-Paso, que después me tomo más pastillas de que me las receta y no hay quien me despierte hasta que se pase el efecto.-Dijo Pablo con un tono cansado
-¿Tendrás ansiedad por algo?-Pregunté
-Ya me conoces, no me preocupo por nada.-Dijo sonriendo
-Podrías venirte a mi casa esta noche y aunque no duermas te entretienes conmigo jugando a la consola.-Dijo Damián.-
-¿Y a mi no me invitas?-Dije fingiendo tristeza.-
-¿Por qué te hace tanta ilusión ir a mi casa?-Dijo Damián
-No es eso, es que mi hermana va a venir pronto y no quiero pasar el día con ella.-Dije suspirando
-Con que era eso, eh...-Dijo Damián riendo
-¿Tienes una hermana?-Dijo Violeta sorprendida
-Ajá, tiene 19 años.-Dije suspirando
-Por como lo dices no te llevas muy bien con ella.-Dijo Pablo
-Me trata como una niña pequeña y eso no soporto.-
-Bueno, menor que ella si que eres.-Dijo Violeta
-¡Pero tengo 16, no 8 años!-Dije enfadada.-

-Estaba esperando la respuesta de los chicos pero cuando los mire estaban absortos mirando algo con cara pálida y sin decir nada.-
-¿Chicos...? ¿Qué pasa..?-Dije también desviando la mirada hacia delante.-


-Me quede boquiabierta, con los ojos muy abiertos y sentí un escalofrió por mi cuerpo y observe por unos segundos las personas que también lo observaban. Todo el mundo en el patio miraba hacia una sola dirección, habían personas que salían al exterior para comprender el brillo que salía de esa persona. Fueron apenas unos minutos, pero la sensación que sentí era indescriptible. Un ángel, había un ángel en el medio del patio.-

miércoles, 11 de junio de 2014

Mi Ángel

Capítulo 2

-La luz del Sol iluminaba la cara de una chica de pelo azulado, esta se empezó a despertar y empezó a levantarse con pereza, rebusco entre en el armario en busca de ropa, y después se entro en el cuarto de baño., se cepillo suavemente su pelo celeste, sus ojos grandes de color verde marcaban su cara pálida. Se recogió el pelo con una coleta trasera, por ultimo la chica se puso su vestido de color blanco puro.-

-Sara se fue en la cocina para comer un poco abrió la nevera pero estaba completamente vacía. Ella emitió un bufido y se fue directamente hacia la puerta pero sorprendentemente había una carta tirada en el suelo. La carta era de su querida hermana Luna, en la carta contaba que ya cumplió los 18 años y que pronto vendría a visitarla.-

-Ella echo un suspiro y acto seguido se puso los botines de color marrón y se fue por la puerta dirigiéndose hacia su instituto, sin prisas y sin ningún nerviosismo y eso que llegaba tarde.-

-Su instituto no estaba muy lejos pero aún así, había veces en que ella siempre llegaba tarde, se paro enfrene de una cabina telefónica, se giro hacía la izquierda y dio tres pasos y todo esto lo hizo de forma cómica. Se dirigió a casa de su amigo Damián, lo conoció desde el primer día en el que ambos entraron en el instituto y digamos que entre ellos surgió química.

-Sara, dando saltitos llego hasta la puerta y toco el timbre.-
-Vooooooy-Dijo una voz que venía de adentro mientras se escuchaban sus pasos.
-¡Damián! ¡Date prisaaaa!-Gritó Sara
-Va,va,va-Dijo mientras un chico alto de pelo castaño revuelto y ojos verdes le abría la puerta.
-¿Se puede saber que te queda aún? No estabas en la cabina y me he venido a tu casa.
-No, si es que ya lo veo.-Dijo atándose los zapatos.-
-¡Vamoooos! ¡Date prisaaaaa!-Decía Sara nerviosa
-¡Qué si! Ya voy-Cogió su mochila y cerró la puerta con llave.-
-¿Tú madre no está?-Dijo Sara mientras empezaba a tomar su rumbo de nuevo a su instituto-
-Nope, se fue está mañana con mi hermana para ver a mi tía que está algo enferma.-
-Oh ¿En serio? Entonces eso significa....
-Como pienses en una fiesta te vuelo la cabeza. Ya sabes que detesto la música fuerte y el tener a muchas personas juntas, me agobia.
-Sí, sí tranquilo, pero yo pensaba en que darnos tú y yo solos.

-Damíán se quedo quieto en la acera mientras Sara continuaba caminando, ella se dio cuenta en su reacción y echó una carcajada.-
-¡Pervertido! ¡Yo no quiero hacer esas cosas contigo!
-Damián echó un suspiro y volvió a recuperar su color natural y se dirigió corriendo hacía ella.-
-¿Entonces...? ¿Para que quieres venirte a mi casa?
-¿No puedo? Tú siempre vienes a la mía y vivo sola.
-No siempre...y la mayoría de las veces me obligas.
-Bueno,bueno los detalles no importan, tan solo estoy harta de quedarme sola a dormir y encima que por fin me han dado unos 3 días libres en mi trabajo...
-Tan poco te pongas tan pesada. Lo que tú quieres es decírselo a Nathaniel y ponerle celoso.
-¡Retira eso!
-Nunca.-Dijo a carcajadas.

-Entonces él salió corriendo de al lado suya, mientras ella lo perseguía diciéndole palabras insolentes, Damián paró de correr hasta que llegó a su destino: El instituto “La Girola”
-Mira que un nombre más feo no le podían poner.-Dijo Damián para si solo mientras esperaba a Sara que a penas podía correr con su vestido largo.

-¡D-Damián! ¡E-espera!-Dije jadeando al llegar hasta él.-
-¡Mira quién es la tardona ahora!-Dijo riéndose de mí.-
-¡Calla! ¡Si tuvieras este vestido, sabrías lo que sufro!

-Damián puso su mano sobre mi cabeza,me sonrió y me empezó a revolver todo el pelo.-
-Me vas a despeinaaar-Dije intentando quitar su mano de mi cabeza pero sin querer, en el intentó le di un leve codazo a alguien, Damíán paro y yo dirigí mi mirada hacía la derecha.-
-Lo siento Nathaniel.-Dije avergonzada.
-Esto no es una guardería Sara...deberías recordarselo a él a menudo.-Dijo mirando con mala leche a Damíán.-
-Ya, pero tampoco es un cementerio o algo parecido, no sé que tiene de malo divertirse.-Dijo Damián
-Nathaniel lanzó un bufido y se fue de ahí sin decir nada más.-

-En serio, aunque me cuentes quinientas veces lo simpático y amable cuando era pequeño seguiré sin creérmelo.-Dijo revolviéndose su pelo
-Ya...yo también me pregunto si es el mismo Nathaniel que conocí...-
-Va, no te preocupes, tendrá razones para haberse convertido así.

-Sonó la sirena y nos dirigimos hacia el interior del instituto, nos despedimos y nos dirigimos hacia nuestras correspondientes clases. Entré en clase y me senté en mi sitio, detrás del Don Perfecto Nathaniel, siempre quise que estuviéramos en la misma clase pero ahora...las cosas habían cambiado. Ya ni nos hablábamos y a veces él ni me saludaba, estoy completamente segura que por culpa de sus padres. Eché un gran suspiro y apoye mi cabeza sobre la mesa a la espera del profesor.-

-¿Sara..?-Dijo vocecilla
-¿Sí?-Dije levantando la cabeza
-¿Todo va bien?-Dijo Sam con su voz dulce
-Podría ir mejor, la verdad.-Dije estirándome
-¿Por lo de él? Ya sabes...-Dijo mirando a Nathaniel
-Exacto. Quisiera que seamos amigos como antes, pero por más que insisto pasa de mí.-
-Bueno él se lo pierde.-Dijo sentándose en la silla que estaba al lado mía.-
-¿Y tú que tal?-Dije cambiando de conversación
-¡Bastante estresada! Mis padres me están agobiando mucho con la carrera que voy a elegir.
-¿De verdad? ¿Qué piensas escoger?-Dije sorprendida
-Estoy dudando entre Animación y Bellas Artes.
-Al menos eres lista y no te metes en Derecho.-Dije riendo
-Dios no, moriría con solo una clase...¿Y tú? ¿Qué tienes pensando en un futuro?
-Bueno...no puedo vivir toda mi vida repartiendo periódicos, pero no tengo pensado ser alguien importante en esta vida.
-¿Qué quieres decir..?-Dijo con una ceja arqueada.
-Pues mira algunos quieren ser grandes artistas, grandes cómicos, grandes personas en un futuro pero yo me conformo con tener una vida sencilla, trabajar en un restaurante no le veo mala idea.
-Pero si tienes un talento lo mejor sería no desperdiciarlo ¿No crees?-Dijo Sam mientras no paraba de dar vueltas a su pelo.-
-¿Y qué talento tengo yo?-Dije curiosa
-Mmm...bueno...ahora no se me ocurre nada...-
-Qué bien animas Sam...-Dije irónicamente
-¡No quería decir que no tengas ningún talento! Tan solo es que no se me ocurre que podrías ser de mayor.-
-¡Yo prefiero ser feliz y ya está!-Dije levantando los brazos.
-Ojala fuese tan fácil como tú dices...-Dijo atusándose el pelo
-La vida no es fácil en eso tienes razón pero hay otras personas que se complican la vida aún más.-Dije mirando al chico que se estaba sentando delante mía.-
-Tienes razón.
-¡Chicos! ¡Lo siento por el retraso!-Dijo el profesor de Literatura que acaba de entrar en clase.-
-¡Qué pena que haya venido...!-Dijo por lo bajo el chico que se sentaba detrás mía.

-Solté una risa y mire al chico, sería nuevo, le mire de arriba a abajo y era bastante mono. Pelo de color negro y ojos azules, rara combinación pensé aunque bueno yo tengo el pelo azul claro y los ojos verdes...En fin, él parecía un chico bastante maduro, con algunos rasgos muy marcados, estaba sentado pero se veía claramente que era bastante alto. Él me pillo mirándole y me recibió con una sonrisa, me sonrojé y miré hacia delante mientras fingía escuchar al profesor he de confesar que aquel chico tenía una sonrisa demasiada bonita...-

-¡Oh! ¡Vaya! No me había dado cuenta de que había un nuevo alumno.-Dije el profesor con los ojos muy abiertos.
-Tranquilo, por mi no me importa presentarme.-Dijo aquel chico con su sonrisa.
-¿Tenemos a un tímido por aquí?-Dijo el profesor
-Para nada, todo lo contrario.-
-¿En serio? Pues salga a la pizarra y preséntese si es tan amable.
-Claro..-Dijo molesto

-Se sitúo delante de la pizarra cruzó sus brazos y se dispuso a hablar:-
-Soy Alexandre Cassavachi, soy de sangre Italiana como indica mi apellido.
-¿Usted es repetidor o algo parecido?
-En absoluto.
-¿Por qué se ha inscrito en este instituto?
-Por su nombre seguro que no.-Dijo sonriendo mientras todos los demás nos reíamos.-
-Sea serio-Dijo el profesor, aunque él también se había reído.
-Pues bueno, me he mudado hace no mucho y este instituto era el más cercano ¡No hay mucha más historia!
-Bien, puede usted sentarse de nuevo, espero que sea un buen alumno.

-Alexandre volvió a su sitio y volvió a sonreírme ¿Este chico nunca se cansaba de sonreír?-

-La siguiente clase se paso mucho más amena que la primera y otra vez la profesora hizo que Alexandre saliera a la pizarra de nuevo, él de nuevo salió molesto y se presentó de nuevo, le preguntaron como se decía algunas palabras en italiano y el lo decía sin problemas. He de decir que tuvo que soportar preguntas de las chicas de mi clase... por ejemplo ¿Tienes hermanos de tu edad? ¿Estás soltero? Es tan desesperadas las pobres...pensé.-

-Sonó la campana así que recogí mis cosas rápido para encontrarme con Damián en el recreo.-
-Perdona...¿Tú eres Sara Blue?
-Si exacto.-Dije sonriendo esta vez a Alexandre

domingo, 11 de mayo de 2014

Mi Ángel

Capítulo 1 : El principio del final

-Gracias Nathaniel – le dije después de unos minutos de silencio.
-D-de nada Sara ¿Pero...? ¿Por qué llorabas?-Dijo con nerviosismo
-Lloraba por que todos me llamaban monstruo...- dije mirando hacia abajo
-Pero tú no eres un monstruo eres un ángel. -Me volvió a repetir

-Le devolví la sonrisa, mientras le solté la mano.-

-Nathaniel... ¿Puedo llamarte Nath?
-Claro... - dijo ruborizándose.
-Nath ¿Sabes algún lugar para donde pueda vivir?
-¿Eh? ¿Por qué? - me dijo confuso
-Digamos que me peleé con mi familia y no quiero volver...
-Ahh...sé lo que se siente...pero...lo siento no conozco ningún lugar donde te puedas quedar...

-Yo le mire triste, él no entendía por lo que yo había pasado.-

-¡Ya sé! ¡Puedes quedarte en el orfanato que está cerca de aquí! Siempre están “adoptando” niños.
-¿Un orfanato...? No estoy segura de ello...-
-Bueno, pues no haberte escapado.-

-Le fulminé con la mirada pero pensé que sería mejor no decir nada.-

-Nath ¿Qué haces aquí? Serán como las 4 de la mañana...-Dije cambiando de tema
-Bueno...digamos que yo también me he peleado con mi familia...
-¿Así? ¡Qué casualidad! - dije sonriendo.

-Sentí como mi cuerpo pesaba más y como mis párpados se cerraban y se abrían continuamente,estaba demasiado cansada.-
-¿Estas bien? - dijo Nath preocupado pero aún así, note como a él también se le cerraban los ojos del cansancio.
-Solo...estoy... un poco cansada...

-Los dos nos caímos al suelo aun un poco húmedo, nos intentábamos levantar pero nuestro cuerpo lo impedía, nos miramos unos minutos y nos reímos. Yo me acurruque en suelo blando, pero estaba demasiado frío,  al parecer Nathaniel se dio cuenta y me dio su chaqueta.-
-Gracias – le dije mientras me dormía
-De nada....mi ángel.-
-Creo que escuche decir a algo pero no preste atención, me quede dormida junto a mi nuevo amigo  Nathaniel y podía notar como antes de dormir en mi cara había una gran sonrisa a pesar de todo.-

-Después de aquel día Nathaniel y yo fuimos grandes amigos,  cada día quedábamos bajo aquel árbol donde nos encontramos por primera vez. A los 7 años aún seguía en el orfanato  que me indicó Nathaniel. Gracias a las monjas, tuve una buena educación a pesar de no haber asistido a la escuela. Nadie quiso adoptarme en los años que estuve en aquel orfanato, aunque eso no  me importó. El orfanato era como mi nueva casa y las monjas mis padres, había aprendido y visto tantas cosas en ese sitio...-


-Poco a podo conocí nuevas cosas sobre Nath por ejemplo que sus padres son muy estrictos y que tiene una hermana que es una bruja (liberalmente). Nath, fue la única persona con quien he confiado incluso más que mi hermana Luna, a veces me preguntaba que le había pasado a ella y a mi madre pero cuando estoy con Nath se me olvida todo lo demás.-

-Pasaron 9 años cuando me fui de el orfanato para vivir en un ático que antes utilizaban las monjas, por suerte también encontré trabajo como repartidora de periódicos. Me levantaba muy temprano, pero eso no me importaba. A veces cuando salia a la calle algunos me conocían como “aquel monstruo” al principio me dolía pero acabe ignorándolo por completo. -

-Ya no me importaba lo que dijeran sobre mi, con el paso del tiempo mi carácter cambiaba poco a poco: En vez de ser alegre y risueña, era fría y distante. Nathaniel también cambio, ya no era un niño rebelde y cariñoso conmigo, se convirtió en un “don perfecto”. -

-Incluso cuando pasaba por mi antigua casa me entraba ganas de volver...pero algo me lo impedía quizá el dolor de aquel día, o solamente el deseo de ser libre.-

-Aparte de todo esto era feliz. He de admitir que gracias a Nathaniel conseguí ser libre y saber lo que es reírse o como ser feliz con un simple helado de caramelo. Hasta me matricule en un instituto público llamado “La Girola” pero la felicidad...no me duro mucho.-

-Cuando volvía del instituto, pensé en comprar algunas cosas. Se me hizo bastante tarde, ya que cuando salí del súper era de noche. Todo iba normal, iba tranquila por el camino hasta que...vi a mi hermana. -

-Su pelo era inconfundible, era de color negro como el azabache y tal largo que le llegaba hasta las caderas, casi ni se podía distinguir entre la noche, pero eso no era el asunto. Ella estaba intentado sacar un refresco de una expendedora de refrescos, le daba patadas, puñetazos pero sin éxito. Me acerque a ella para intentar sacar conversación o al menos ayudarla a sacar el refresco.-

-Si sigues así vas a romper la expendedora.-
-Que se rompa ¡Solo quiero mi refresco! - dijo sin mirarme aun, me fije en que ella también tenia puesto un uniforme como yo, solo que el suyo era de un colegio privado bastante conocido pero no le di gran importancia.
-Déjamelo a mi.- Me aleje un poco para coger carrerilla, me acerque corriendo y le di una patada a la maquina, acto seguido se pudo escuchar como se caía el refresco.-
-Vaya, muchas gracias la próxima vez utilizare ese truco.-Dijo dándose la vuelta, por fin pude ver su cara, era pálida como yo pero sus ojos eran de color azul claro parecía amigable pero en sus ojos pude notar tristeza.-
-¿Qué? ¿Tengo monos en la cara?
-No... ¿No te acuerdas de mi?
-¿Acordarme de ti...? Lo siento pero... no me suenas...-Dijo tocándose la barbilla mientras me miraba de arriba a abajo.-

-Di un gran suspiro, no era de extrañar cuando nos separábamos ella tenía 10 años y ya habían pasado 9 años desde entonces...-

-¡Ah! - dijo de repente
-¿Ah? - dije confusa
-¡Ah! ¡Ah! - dijo de nuevo
-¿Ah? ¿Ah? - le repetí, parecía un juego y todo
-¡Sa! ¡Sa! 
-¿Sa? ¿Sa? ¿Pero tu que te has tomado?-Dije asustándome
-¡SARAAAAA! - casi me dejo sorda del grito
-¡Aaaah! ¡En serio tu que te has tomado! ¡Si antes no te acordabas de mi!-Dije retrocediendo unos pasos hacía atrás.-
-Lo pone en tu mochila...- me dijo señalando donde tenía el nombre puesto “Sara Blue”.-
-¡Ahh! ¡Mamaaaa!¡Tenia que visitarla hoy!-Continuó
-¿Mamá? ¿Cómo esta mamá? Pensé que ella estaba...
-Sigue viva por ahora...
-¿Por ahora?-Dije con ojos de tristeza.-
-Si..está en estado critico...¡Ah! ¡Tengo una idea ven conmigo! 

- Me cogió de la mano y me arrastró hacia el hospital que había no muy lejos de aquel lugar. Entramos en el hospital y ella de nuevo me volvió arrastrar hacia  la puerta de la habitación donde estaba mamá.-
-¿Sabes? Mamá te hecha de menos desde....aquel día...se pasa los días llorando o con la mirada perdida en la ventana y se me a ocurrido llevarte hasta ella después de tantos años... al menos quiero que la veas antes de que se vaya...- me lo dijo con una sonrisa y más tranquila.-
-Vale, pero...
-Nada de peros ve y habla con ella.- Me dio un empujón entrando en la habitación.-

-Allí estaba, tumbada en la camilla con la mirada perdida en la ventana, tal como dijo Luna. Mi madre era igual de bella como la recordaba tenia la piel pálida y unos ojos profundos y grandes de color verde claro, como los míos. A diferencia de mi hermana y yo ella tenia el pelo castaño oscuro.-

-¿Mamá? - dije tímidamente
-¿Eres tú Luna? - dijo sin mirarme, su voz era  dulce y serena, añoraba tanto su voz...
-No, no soy Luna, soy... Sara...
-¿Sara...? - dije mirándome rápidamente,  se le caían las lágrimas de solo verme.
-Si, soy yo mamá....- dije derramando lágrimas... no pude evitarlo corrí y la abrace.
-¡¡Mamá te echado tanto de menos!! - dije sin poder parar de llorar.
-Yo también te echado de menos...pero vienes en mal momento... - deje de abrazarla y me senté en la silla que había al lado.
-¿Cómo que en mal momento? - se lo dije mientras me secaba las lágrimas.
-Me queda poco de vida... - dijo con la mirada perdida.
-¿¡Qué?! - no me podía creer lo que me estaba pasando después de  años sin verla, la tengo que volver a perder...-
-Verás... el día de incidente sufrí demasiadas heridas tanto físicas como emocionales...he estado interna durante muchos años...pero eso no me importa...Ya he cumplido mi último deseo y ha sido poder a volver a verte.-.
-¡No pasa nada! ¡Disfrutaremos lo que podamos!-Dije llorando como nunca
-Sara...por favor ya no hay vuelta atrás...
-Mamá...
-Sara yo te quiero, nunca quise hacerte pasar por todo eso yo..yo soy una mala madre.-Dijo llorando.-
-No digas eso...por favor...no eres una mala madre, ese hombre...ese hombre si que era el malo, mamá.-Dije sosteniendo su mano firmemente.
-Pero yo lo elegí y no supe detenerlo en cuanto te acuso llamándote monstruo...Hija quiero que tú sepas, que no eres un monstruo...TÚ eres un ángel....-
-No eres la culpable te lo digo de nuevo, no lo eres. Por favor, mamá cálmate.
-Mi madre se estaba poniendo cada vez más negativa y no entraba en razón...a este paso le podría dar algo.-

-No hija, son una mala madre...merezco morir...yo...-Comenzó a llorar desesperadamente y el marcador de los pulsos de su corazón empezaba a ir más rápido y a emitir pitidos continuos. Me levanté tan rápido como pude y toque el botón de emergencia, dos veces, tres, cuatro, cinco...pero...nadie venía.-

-Entonces los pitidos cesaron y con gran temor me di media vuelta, la miré fijamente y me acerque cuidadosamente, tenía miedo, mucho miedo.-
-¿Mamá? ¿¡Mamá?! ¡¡¡MAMAAAAAAA!! - grite y grite pero ella no movía ningún solo músculo, entonces en cuanto le cogí la mano, me rendí. Estaba muerta.-

-Cruce los brazos encima de la cama y me puse a llorar descontrolada. Los médicos entraron y al ver la escena taparon el cuerpo con una sábana blanca mientras me daban las condolencias ¿Dónde estaba mi hermana entonces? No lo sabía. Tan solo quería despertar de esta pesadilla continua.-

-No tardaron venir unas 4 enfermeras que no sabían si echarme o irse para dejarme a solas, 3 de ellas eligieron la última opción.-

-Con cuidado la 4 me cogió y apartó de la cama dándome las condolencias y con sigilo se llevaron a mi madre a la morgue. Se la llevaron...de nuevo me la quitaron...y no pude hacer nada igual que hace 9 años. Soy una inútil  ¿Por qué? ¿¡Por qué a mi?! era lo único en lo que pensaba.-

-Después de aquel día mi hermana y yo , nos comportábamos distantes. Ella me contó que su padre también murió en un accidente hace 2 años después de que me fuera. Desde entonces ella se quedo en un pequeño internado en las afueras y que a cada cierto tiempo venia aquí para recordar su infancia. Hablábamos muy poco entre las dos, poco a poco nuestra relación mejoro pero, creo que nunca volveremos a tener la misma confianza que teníamos de pequeñas.-

domingo, 6 de abril de 2014

MI ÁNGEL

Mamá por qué... por qué tuviste que casar con ese estúpido humano.... si no te hubieras casado con él...estarías viva...

-Ahí estaba yo, en aquel estúpido lugar, con sus paredes totalmente blancas, a saber cuantas historias trágicas habían pasado en aquel sitio o cuantos momentos felices habían sucedido. Pero eso ahora no importaba, estaba totalmente destrozada. Llorando mientras sujetaba la fía mano de mi madre. No podía soportar esta sensación de vacío que había en mi pecho, no podía creer que acaba de perder a mi madre...A mi dulce madre... ¿Qué haré yo sin ella? ¿Quién me apoyara en mis momentos difíciles? ¿Quién?-

-Ese día deje de confiar en los humanos...Dejad que os cuente una pequeña historia...Una bella ángel se enamoro de un humano apuesto e inteligente pero, ella era un ángel y los ángeles tienen prohibido acercarse a los humanos. Pero se enamoro tan ciegamente de él que se dejó llevar por su corazón y no uso su cabeza. Ella se quedó embarazada por una hermosa hija que la llamo Luna Black Perwinkle, tenia un precioso pelo de color negro y unos ojos de color azul cielo preciosos. Cuando vino al mundo permanecía callada y seria, mirando el nuevo mundo que le rodeaba, la madre estaba realmente contenta pero...fue castigada y obligada casarse con un ángel para la reputación de la familia quedase bien. Dolida dejó a su hija de 2 años en manos de su padre y se fue al mundo celestial para casarse. -

-Después de 5 años, esa preciosa criatura alada se casó un otro ángel e increíblemente los 2 se enamoraron. De ese matrimonio nació una preciosa hija y la nombraron por el nombre de Sara Blue Perwinkle. Tenia una mirada risueña, no se sabían el color de sus ojos porque cambiaban a medida de su estado de animo. Era bastante pálida, su pelo era azul celeste, al contrario de su hermana vino llorando al mundo y en cuanto dejo de llorar en vez de estar seria, no paraba de reír.-

-Pero no todo era felicidad, el ángel terca como un burro, fue a por ese humano con el que tuvo su primera hija. Su curiosidad y su amor ciego hacia el humano, fueron su perdición. Traicionó al ángel en busca del humano y para su sorpresa, ya nada era igual.-

-Era un humano ruin y temido, solo quería diversión y la utilizó por aquel entonces, la quería por su belleza, con sus propias palabras confesó que el embarazo de mi madre tan solo fue un error. Ella lloro desesperada porque había abandonando a su amor verdadero por una simple ilusión. -

-Ella se volvió a casar con el humano, por que no tenia otro sitio a donde ir, le expulsaron del cielo. Los ángeles decidieron que su pequeña hija se fuera con ella, aquella niña no tenía que sufrir por la ausencia de su madre. El ángel no podía hacer nada, solo esperar a que viniera su verdadero amor para rescatarla. Pero nunca sucedió , ella desesperada, se escapaba de casa para encontrar una salida de ese problema pero nunca lo encontraba.-

-Un día de tormenta el humano estaba borracho y ella volvió intentar escaparse pero el humano la paro y empezó a golpearla, él estaba harto de sus continuas escapadas. Siguió golpeando y cada golpe que daba era más fuerte que el anterior. La pequeña Sara ya tenia 10 años, bajó corriendo por las escaleras para intentar convencer a aquel humano de que se calmase.-

-Luna, la pequeña tan solo tenía 5 años ¿Qué podía hacer? Estaba paralizada. Tan solo podía quedarse mirando aquella cruel escena. La niña empezó a llorar no podía reaccionar, quería ayudar pero no podía..-

-Sara, no logro convencerlo y en un acto de desaparición de Sara le cogió del brazo. El humano, cansado, empujó a la niña haciéndole caer al suelo bruscamente. Sara empezó a sangrar por el labio y empezó a derramar lágrimas. Él, al darse cuenta lo que había hecho se puso a llorar, no podía imaginar lo que había hecho puede que el sea un ser despreciable, pero acaba maltratar a golpees a su esposa y de dañar a su sangre.-

-Luna, se acercó rápidamente y no pudo evitar dar un grito al ver a su madre y a su hermana en ese estado. El hombre le miro con los ojos con odio y le dijo:

-¡TÚ HIJA DE ESE INFERNAL! ¡VETE! ¡VETE, NO QUIERO UNA HIJA DE ESE SER DESPRECIABLE! - Y le pegó una torta en la fina cara de la niña, haciendo que también cayese. La niña notaba algo húmedo en sus manos. Con curiosidad, levantó sus manos y vio que era sangre. Gritó al ver que la sangre venía de su madre, estaba sangrando demasiado, hasta tal punto de crear una mancha en la alfombra.-

-¡Mi madre no te quiere reconocelo! ¡TÚ ERES EL SER DESPRECIABLE! - Dijo sin pensar mientras me levantaba.
-¡YO LA VI PRIMERO ELLA DEBÍA SER MÍA VETE DE AQUÍ MONSTRUO INFERNAL!
-¡No! ¡No soy ningún monstruo!- dijo llorando.
-¡SI LO ERES! ¡Desde el primer día que te vi lo supe eres un monstruo! ¿Si no por qué no ayudaste a tu hermana para salvar a tu madre? ¡QUIZÁS ASÍ ME HABRÍAS DETENIDO!
-Yo...- De pronto la policía apareció dando portazos en la puerta y preguntando por qué había tanto ruido y en un acto reflejo vieron a la madre tirada en el suelo.
-¡¿Quién a sido?! ¿¡Un ladrón!?- Preguntaron los policías mientras llamaban una ambulancia.
-¡A SIDO ESA NIÑA! ¡COGED A ESE MONSTRUO! -dijo mi padre desesperado
-¡¿Qué!? ¡Yo no he sido! - dijo secándome las lágrimas.
-¡MIRAD ESTA LLENA DE SANGRE!

-Miró a su hermana en busca de ayuda pero ella no dijo nada es mas aparto la mirada. Los policías desconcertados no tardaron en rodearla, la niña solo lloraba, no entendía el por qué los policías creían al humano. Solo era una niña ¿Dónde estaba el sentido de la lógica?

-Luna, no se deba cuenta de que no creían que ella fuese la asesina, la rodeaban porque unas hermosas alas de color blanco salieron de su espalda. El humano no se lo creía tanto que susurró unas palabras totalmente atónito.-
-Era cierto.... sois unos ángeles...

-Todos los policías la miraban y decían: ¡Es un monstruo! ¡Corred os atacara!.-
-No... ¡NO SOY UN MONSTRUO! -dijo saliendo de la casa corriendo. Sus sollozos se escuchaban tanto que no pudo escuchar las palabras de su hermana:-
-Hermana.... tú no eres un monstruo tú eres... -

-Corrió todo lo que pudio mientras escuchaba a las personas que me cruzaba por el camino todas ellas la llamaban monstruo. Corrió tal lejos como pudo pero tan solo llego a la cima del parque no muy lejos. Intentaba sacarse sus lágrimas y no hacer caso a sus manos manchadas, pero no podía, aquella escena en su casa la había dejado marcada. Llego hasta a la montaña donde había un árbol gigante se tumbo ahí y se tapo la cara y grito:-

¡SÍ, SOY UN MONSTRUO! - dijo derramando miles de lágrimas, sin que Luna se enterrase, un niño con un paraguas apareció detrás del árbol. El niño se acerco a ella atónito, no podía creer lo que veía. La niña, entonces si percibió su presencia, se quito sus manos de su cara y miro con sus ojos azules a aquel niño de cabellera rubia.-
-¡Aléjate soy un monstruo! - dijo desesperada
-A mi no me pareces un monstruo...a mi me pareces un asombroso ángel...- me dijo con una encantadora sonrisa, increíblemente, no le tenia miedo.-

-La niña le se levantó corriendo y abrazo a aquel niño con todas sus fuerzas, estaba feliz, por fin alguien en toda la noche no la ha llamado monstruo.-

-Gracias...¿Quién eres...? - le dijo apartándose de él, mientras secaba sus lágrimas.-

-Él colorado la miro y le dijo:-
-Me llamo Nathaniel ¿y tú?
-¿Yo? Sara Blue – dijo sonriendo
-¿Quieres ser mi amigo? - le dijo la niña ahora con los ojos verdes cristalinos.
-Si -

-Ambos se sentaron debajo del árbol con el paraguas puesto esperando que la lluvia parase. Sin que ella se diera cuenta las alas habían desaparecido.-

Unos años después.
-Una chica se despertó en una habitación de un hospital, tenia el pelo de color azul celeste, y su rostro era bastante pálido. Se frotó los ojos, los tenía demasiados rojos de tanto llorar. Levantó su mirada hacia la camilla ya vacía, no pudo evitar derramar una lágrima, maldecía por lo ocurrido. La habitación estaba iluminado por el Sol que entraba por la ventana. Ella decidió levantarse para despejar su mente, miró por la ventana y respiró profundamente y dijo:-

-¿Qué estará haciendo en estos instantes mi hermana...?

Etiquetas