Translate

"EL SECRETO DEL ÓPALO" ESTÁ PROTEGIDO

Licencia de Creative Commons
ElSecretoDelÓpalo by Sb is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://historiasininaguales.blogspot.com.es/.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Mi Realidad

Capítulo 13 : Reorganizando recuerdos

22 de diciembre del mismo año
-Bien Kairi, has hecho unos buenos progresos estas últimas semanas.-Dijo la terapeuta que estaba sentada en su sillón mientras anotaba cosas en su libreta.-
-Mi madre lo habría querido así..-Dije cabizbaja.-
-Ya hemos hablado de esto Kairi...ya puedes irte, recuerda no agobiarte...tienes unos buenos amigos que te están apoyando.-
-Lo sé, muchas gracias por todo...-Dije mientras me levantaba del sofá.-

-Cogí mi bolso y salí por la puerta y me encontré con Cory que estaba sentando en las sillas de espera.-
-La sesión de hoy ha sido más corta.-Dijo mientras se levantaba.-
-Sí, poco a poco me encuentro mejor...¿Dónde están los demás?
-Adam esta ayudando a Dani con sus exámenes de recuperación, hoy no estarán con nosotros.-
-Si es que..ya le avisamos de que si descuidaba tendría que estar estudiando en vacaciones...-Dije suspirando.-
-Debes admitir que octubre y noviembre no fueron nuestros mejores meses...-Dijo Cory mientras se ponía ya a caminar por el pasillo.-
-¿Y qué hay de Nicolás? ¿Hay noticias nuevas de él?-Pregunté mientras le seguía.-
-Para nada, al parecer lo decía en serio eso de desconectar con todo durante estas vacaciones.-
-Ay...de verdad...Nicolás y sus magnificas decisiones.-Dije irónica.-
-¿Y tú estás bien?-Preguntó mientras me sonreía.-
-Mucho mejor que antes.-Dije mientras le devolví la sonrisa.-

19 de septiembre del mismo año
-Sonó el timbre del recreo, Nicolás, Adam, Cory, Sean y yo fuimos los primeros en salir junto con Lucía, tanto como los profesores y alumnos le preguntaron que le había pasado pero ella no contestaba a ninguna pregunta y permanecía sin decir nada.-
-¡Lucía! ¡Tenemos que hablar!-Gritó Nicolás
-¿Qué quieres pardillo?-Dijo Lucía de malhumor
-¿Cómo qué que quiero? ¡No cumpliste tú promesa Lucía!-Dijo Nico enfadado
-Queremos saber lo que sucedió con Natalia y que sea la verdad.-Dijo Adam serio.-
-¿Habéis venido la pandilla entera para tan solo saber lo que ocurrió? Puff...que estorbo sois.-Dijo Lucía mientras suspiraba.-
-Lucía será mejor que no te enrolles y comiences a soltar lo que ocultas.-
-Esta bien, no quiero más problemas con vosotros...-Dijo de mala gana.-
-¿Lucía que estás haciendo con estos?-Pregunto su amiga que acaba de salir de clase.-
-Calla Ana, ahora no, acabo con estos y después voy con vosotras.

-Ana nos miró enfadada y se fue sin decir nada.-
-Mejor vayamos al aula de ciencias, el pasillo no es un buen lugar para contar secretos.-Dijo Lucía
-Esta bien, pero será mejor que no nos cuentes ninguna trola, Lucía.-Dijo Nico

-Una vez en el aula de ciencias ella se sentó en una silla y nos miro fijamente.-
-Yo no atranqué la puerta si eso es lo que pensáis.-Dijo suspirando.-
-¿Entonces quién?-Pregunto Sean
-Fue Natalia, discutimos pero yo no le hice nada...me fui de clase enfadada y di un portazo, quizá eso provocó que la puerta se atrancase un poco más pero en cuanto salí escuche otro golpe en la puerta, extrañada intenté volver a abrir la puerta y ya no se abría.-Dijo mientras cruzaba los brazos.-
-Entonces...-Dijo Nico
-Natalia se tuvo que haber desmayado golpeando la puerta, así atracando la puerta más...-Murmurré
-Bueno tendría sentido, la posición que encontramos a Natalia concuerda con la historia...-Dijo Adam
-Yo no sabía que Natalia se había desmayado, quizá me lleve mal con ella pero no la mataría...-Dijo Lucía mientras se levantaba de la silla.-
-¿Por qué nos cuentas esto, así sin mas?-Pregunto Nico
-Sinceramente no lo sé, tan solo quiero descansar y que me dejéis en paz.-
-Espera Natalia...Tu cara...¿Qué te ha pasado?-Pregunté con curiosidad.-
-Querida Kairi, lo que me pase no es de tu incumbencia.-Y acto seguido se fue del aula.-
-¿Tenemos que creerla?-Preguntó Cory suspirando
-No tenemos otra versión de la historia y no parece del todo mentira.-Dijo Nicolás mientras se pasaba la mano por el pelo.-

-Salimos del aula y al poco rato sonó el timbre, me despedí de los chicos y me dirigí al aula 5A, me puse en mi sitio de siempre y miré con algo de tristeza el asiento de Natalia.-
-¡En fin, creo que ya es hora de decir vuestro único trabajo para aprobar este curso!-Dijo el profesor con mucha alegría.-¡Quiero que me reflejéis vuestros sueños! Me da igual si es en arcilla, en óleo o lo que sea, quiero sentir vuestra alegría y empeño en el trabajo que hagáis.-
-Este tío esta chalado...-Murmuró Sam
-¿Pero qué tipo de sueño?-Dijo Leonardo
-Obviamente no me refiero a esos sueños que tenéis por la noche ¡A saber en lo qué pensareis vosotros! ¡Qué a vuestra edad sois una lata de hormonas!
-¿Entonces tenemos que reflejar lo que queremos ser un futuro?-Preguntó una chica.-
-No, quiero que me reflejéis vuestros deseos, lo que más ansiáis en esta vida.-Y de nuevo, el profesor me miro de reojo.-
-¿Y si no tenemos ningún sueño?-Pregunte con timidez.-
-Digo yo que todos soñamos con cosas que resultan imposibles, pero seguimos soñando en que algún día sucederán ¿Tú no tienes esos sueños Kairi?
-No lo sé...nunca he pensado en mi futuro...-Murmuré
-De todos modos tenéis mucho tiempo para pensar, el último día de entrega es el 12 de Junio, tenedlo en cuenta.-

-Al terminar a clase me fui a clase directamente y me encontré con Daniel, que me saludo alegremente.-
-Este sábado quedamos en el cine no lo olvides.-Dijo guiñándome un ojo.-Tengo un poco de prisa princesa, te llamo después.-Dijo mientras corría por el pasillo.-

-No pude evitar ponerme colorada y que por arte de magia se dibujara una sonrisa en mi cara, literalmente Daniel hacia que mi corazón acelerase y sentir cosas que hacía tiempo no sabían ni que existían.-
-¡Peque-Digo Kairi!-Gritó Sean.-¡El profesor Trubs te busca! ¡Dice que te espera en su despacho!
-Vale, gracias Sean.-
-De nada, Kairi, ahora si me disculpas tengo que ir corriendo a mi siguiente clase.-Y acto seguido se fue.-

-Me fui corriendo a clase a por las cosas y cuando pasaba por la sala de profesores estaba ahí esa madre de pinta estirada junto con Lucía, ambas parecían muy enfadadas, me escondí detrás de la puerta y comencé a escuchar lo que decían.-
-¡No me puedo creer que hayas venido al instituto sin mi permiso!-Gritó la madre.-
-No me puedo creer que mi propia madre me diga eso...¡Me da igual lo que piensen el resto de mí! ¡No puedo vivir encerrada todo el día!
-¡Tú misma me lo dijiste! "Mamá ya no puedo confiar en nadie, tengo miedo" Tienes que descansar, hasta que encontremos al tipo que te hizo todo esto...Si recuerdas algo aunque sea...-
-¡No sé quién fue! Era de noche mamá...me querían robar y...-Dijo Lucía con la voz entrecortada.-
-Lo siento...debería controlarme pero me enerve mucho lo que te paso...yo solo...quiero que estés bien.-Dijo su madre con un tono más dulce, mientras Lucía empezaba a sollozar de dolor.-

-Al escuchar esto me quedé pensativa...salí de mi "escondite" y me fui en dirección contraria para darle las cosas al profesor Trubs.-
-No me voy a meter donde no me llaman...he de respetar los problemas ajenos y más este caso...-Susurré mientras caminaba por el pasillo.-

-Me dirigí hacia la puerta del profesor Trubs y di unos golpecitos y enseguida me dijo que pasase.-
-¡Justo a tiempo Kairi! ¡Espero que tu profesor de ciencias no se enfade conmigo por tú ausencia en su clase! ¡Pero de verdad que necesitaba esas cosas!-Exclamó con alegría
-Aquí tiene...por cierto...¿Cuál será mi siguiente castigo?
-¿Ah? ¿Te habías creído lo que te dije ese día?-Dijo mientras reía.-¡Era una broma señorita Fantine! También he de decirle que su madre ha venido hoy para hablar conmigo y si tienes suerte puedes encontrarla aun por el pasillo.-
-¿Para qué ha venido mi madre?-Pregunté intrigada
-Quería asegurarse de que ya habías entregado las cosas, dijo también que pronto se tendría que ir.-
-¿Irse? ¿Cómo que irse?-Pregunté extrañada
-Al trabajo, debe resultar difícil tener una madre azafata ¡Ese si que un trabajo con muchos imprevistos!
-Emm, de acuerdo profesor...yo me marcho.-

-"A este tío se le va más la cabeza" pensé mientras salía por la puerta y miraba por todas partes en busca de mi madre. Después de recorrer varios pasillos fui a consejería y allí me encontré a mi madre a punto de irse.-
-¡Mamá!-Grité
-¡Ay! ¡Kairi por fin te encuentro!-Gritó mientras se acercaba rápidamente hacía mi.-
-El profesor Trubs me ha comentado que vas a volver al trabajo...¿Es verdad?
-Sí, dentro de unas horas tengo que ir al aeropuerto, lo siento mucho por no avisarte antes...pero me avisaron por la mañana y necesitan mi ayuda...-
-Tranquila mamá...si lo entiendo...a demás esta no es la primera vez que pasa esto...-
-No me quería ir sin despedirme de ti, cuídate mucho y no te metas en líos, te llamaré todos los días ¿De acuerdo?
-Sí mamá, ya soy mayor...-
-De todos modos le pediré a la madre de Adam que te eche un vistazo de vez en cuando...-
-¿No te fías de mí?-Pregunté ofendida
-No mucho desde que le metiste un pelotazo a aquel chico.-
-Que conste que me provoco primero ¡De todos modos vete ya o perderás el vuelo!
-Te he dejado dinero en casa ¿vale? Abrígate bien que empieza a hacer fresco y...
-¡Mamá!-Dije avergonzada.-
-De acuerdo, de acuerdo ya me marcho.-Dijo a mientras se reía.-

-Se acercó a mi y me dio un beso en la frente.-
-Te quiero Kairi.-Dijo dulcemente.-
-Yo también mamá.-

22 de diciembre del mismo año

-Estaba en una cafetería junto con Cory que se ofreció a invitarme a tomar algo caliente, nuestra mesa estaba justo colocada al lado de la ventana, veía como la nieve caía lentamente a veces me pregunto si las personas que se marcharon lejos de mí...estarán bien en el cielo o si me estarán observando para saber si hago correcto...aún siento que soy la culpa de su muerte...si no fuera por el apoyo que me dieron los chicos ahora yo estaría...-
-¿Kairi? ¿Estás bien?-Preguntó Cory que me miraba preocupado
-Estoy bien tranquilo.-Dije sonriendo.-¿Sabes? En estos últimos meses te has comportado conmigo como si fuera tu propia hermana.-
-Quizás tengas razón.-Dijo mientras reía.-Pero no lo puedo evitar...ahora comprendo a Nicolás.-Dijo miraba por la ventana.-
-Yo también..ahora soy yo la que tiene ganas de protegerle...-Dije con añoranza.-

viernes, 5 de septiembre de 2014

Cuenta atrás

->Novedades
Quería preguntaros quién sería la persona más indicada para Kairi...¿Nicolás? ¿Daniel? ¿Cory? ¿Alguien más? o ¿Es mejor que Kairi se quede sola? Dejádmelo en los comentarios y vuestras opiniones, me ayudarán mucho.

En el título pone "Cuenta atrás" y por una buena razón, Mi Realidad va a llegar a su final...estoy profundizando en los personajes poco a poco hasta creo que odiareis menos a Lucía...y creo que os haré llorar con el final que tengo pensado.

Estad atentos a los pequeños detalles que salen en la historia, ya veréis cómo todo tendrá más sentido después.

Por cierto, tengo pensando en hacer una lista de las lecturas de Wattpad que me ha gustado mucho, la mayoría de las veces que leo historias en Wattpad son cortas y están acabadas. También he pensado en escribir una entrada sobre lo que pienso de Wattpad, los pros y contras que tiene esta página web.

->Contactar Conmigo
-Email: SbEscritora@gmail.com
-Wattpad: SbEscritora

jueves, 4 de septiembre de 2014

El Secreto del Ópalo: Capítulo 4

 La Torre  

-Cuándo abrí la puerta apareció un salón muy amplio, las paredes eran doradas y la luz que entraba desde las ventanas hacia que el sitio fuese muy luminoso, espera...¿Ventanas? Si desde a fuera no vi ninguna...-

-En el centro de la sala había tres sofás de color rojo sangre alrededor de una mesa de madera y delante de está una gran chimenea. En las paredes había banderas y escudos y por no decir la cantidad de libros y estanterías. Al lado de la puerta se encontraba un perchero y un gran mueble que contenía tazas y platos, al fondo había una escalera de caracol, mire hacia arriba porque al parecer la escalera era infinita...En aquella sala había 2 puertas, una a la derecha y otra a la izquierda de las escaleras.-

-¿Qué te gusta? dijo Luna a la vez que sentaba en el sofá.-
-Es increíble...-Dije mientras también tomaba asiento en uno de los sofás.-

-Entonces alguien abrió la puerta que se encontraba a la izquierda, acto seguido todas las cortinas se cerraron de golpe y una persona salió por la puerta. Era una chica pequeña, quizá de unos 12 años, sus ojos eran de color verde y su pelo era MUY largo, tanto que diría que su pelo era más largo que ella misma. No vestía con un uniforme como los demás, tan solo un vestido de color negro, medias blancas y unas botas también negras, a pesar de aparentar 12 años, su cara se mostraba seria y nada amigable.

-Había escuchado ruidos y pensé que eran unas ratas...y tenía razón.-Dijo con una sonrisa maliciosa.
-¡Qué amable! -Dijo Anna quitándose su gran sombrero y dejándolo sobre el perchero.
-¿Qué quieres que diga...? Es la verdad, sois 5 ratas asquerosas que están al servicio de la directora.
-¡Cállate!-Dijo Anna acercandose a ella.
-¿Crees qué te tengo miedo?-Dijo la chica sentandose en el sofá donde no habia nadie.
-¿Crees que a nosotros nos importa tu opinión?-Dijo Luna mirándola con frialdad.
-Vaya...ahora le toca al turno de la niña perfecta, antes me caías bien cuando solo tenías 10 años...-
-Ya basta chicas.-Dijo Pablo mientras se tocaba el pelo frustado.-
-¿Qué quieres que haga? ¿Dejar que nos insulte?-Dijo Anna muy molesta mientras se apartaba de aquella niña.-

-Tenía un carácter increíble...Anna y Pablo discutían, mientras Luna estaba sentada atenta a lo que decían, mientras la niña de pelo rubio tomaba té, de repente paro de beber y me miró fijamente.-

-¿Es cierto eso?-Dijo mientras dejaba el té en la mesa y detuvo sin quererlo la discusión de Anna y Pablo.
-¿Cierto el qué?-Dije mirándola.-
-Lo de tú memoria.- ¿Cómo sabía tal cosa? ¿Tan rápido se divulgo sobre mi perdida de memoria?
-Sí, lo es ¿Cómo lo sabes?-Dije intrigado.-
-Por la mocosa pelirroja de allí, esta misma mañana no paraba quieta ni un segundo diciendo cosas sin sentido sobre ti.-Dijo señalando a Anna.-
-¿Lo sabías?-Dije boquiabierto.-

-Anna bajo la cabeza y después de unos segundos me contestó:-

-Sí...lo sabía, pero no quería admitirlo.
-¿Cómo?-Estaba totalmente intrigado ¿Podría haber sido ella la mirada penetrante de esta mañana-Me pregunté
-David, como sabes...esto es el mundo mágico y bueno te costará creerlo pero soy capaz de saber el futuro.
-¿Eres adivina...?
-Se podría decir que sí.-Dijo incomoda.

-Luna cruzó los brazos y penetro con la mirada a Anna.-

-¿Por qué no me lo dijiste?
-No lo sé...-
-Anna...sabes que cuando tienes visiones, es crucial que nos lo digas.-Dijo seria
-No soy una bola de adivinación, Luna.- Dijo un poco dolida.-
-¿No..?-Dijo La niña riéndose, todos la miraron desafiantes pero ni si quiera se inmutó., se levanto del sofá y se acerco hacia mi, levanto la mano y me dijo:
-Soy Evangeline.-Le cogí de la mano y ella lo apretó firmemente.-
-Hay una cosa que debes recordar de mi, y es que yo soy una vampiro.-Acto seguido me soltó la mano y me enseño sus sanguinarios colmillos.-
-Nos veremos esta noche David.-Se dio media vuelta mientras reía y se adentró hacia su habitación haciendo que todas las cortinas se abriesen de nuevo.-
-No lo decía en serio...¿Verdad..?-Dije bastante asustado.-
-Es así...ya te acostumbraras.-Dijo Pablo sentando a mi lado.
-Eso es una mentira como una casa.-Dijo Anna.-¿Cómo aguantarla? Es arrogante, cruel, borde...-
-No la conoces bien...-Dijo Pablo.-
-¿Y tú si?-Dijo Luna alzando una ceja.-

-Pablo calló y un silencio se detuvo en la sala.-

-¿Y dónde voy a dormir...?-Dije cambiando de conversación.-
-En nuestra habitación, es esa la de la puerta derecha.-Me señalo Pablo
-¿Y vosotras dónde dormís?-Dije curioso
-En el tercero piso, mi puerta es la derecha al fondo, mientras que la de Luna se encuentra opuesto al mío.-Dijo Anna mientras se estiraba.-
-¿En el segundo piso no hay nadie?-Pregunté.-
-Están los baños y un balcón.
-Ya descubrirás después todos los rincones que hay en esta torre, David.-Dijo Luna 
-Bueno David que tal si te enseño tu cuarto o mejor dicho nuestro cuarto.-Me dijo Pablo mientras iba hacia la puerta.-
-Claro. -le dije mientras me levantaba del sofá.-
-Mientras me marchaba vi como Anna se levantaba para hablar con Luna, parecía que se llevaban muy bien.-

-Fui en primero entrar y me fije en todos los rincones de la habitación: Sus paredes eran de color blanco puro, mientras que el suelo era de un marrón claro. Había una gran ventanal al final del cuarto, que separaba dos escritorios; el de la izquierda era más ordenado que el de la derecha. El ventanal daba con un balcón con unas grandes vistas pero tampoco me fije demasiado, se podía ver que la habitación estaba como divida en dos partes.-

-Había 2 camas (obviamente) una con las sábanas azules y otra de color verdes y en frente de ellas había un gran sofá  y una puerta al lado, me fije que encima de el sofá había un cuadrante lleno de fotos...fotos de nosotros.-

-¿Qué tal? ¿Te gusta?-dijo Pablo mientras se sentaba en el sofá.
-No esta mal.-dije aun observando algunos objetos.
-¿Dónde duermen los demás alumnos? Porque no creo que los 500 o 600 alumnos estén en esta Torre.
-Duermen en las habitaciones de la escuela que se sitúan en diferentes Torres, en total hay 4 Torres y esta Torre esta reservada para los  delegados, también esta reservado por personas como Evangeline . 
-¿Por qué nos dejan dormir aquí?-Dije alzando una ceja.-
-Porque tenemos algo especial.-Dijo con una sonrisa.-
-¿Especial? ¿Qué quieres decir? - dije cada vez más curioso.
-Mmm cómo te lo explicaría...tenemos una cosa especial incluso tú.
-Haber si acierto...estamos aquí porque tenemos algo “especial” y ese “especial” no debe afectar a los demás ¿no?
-Más o menos pero vas por el buen camino.
-De pronto escuchamos gritar a Luna y también escuche como decían Anna:“Me lo vas a decir por la buenas o par las malas”.-
-¡Pero que están haciendo!-exclame asustado.
-Ay no...ya estamos otra vez...estas 2 son como hermanas pero con distintos gustos...y a veces sus personalidades chocan-Dijo Pablo suspirando.

-Salimos de la habitación y encontramos a Anna montada encima de Luna haciéndole cosquillas a no poder más, tanto que a Luna se le salían las lágrimas de la risa.-

-Jajaja  ¡Para de una vez! - decía Luna a no poder más
-¡No, si me lo dices! -dijo Anna que seguía haciéndole cosquillas.
-¡Te digo que no me gusta nadie!.-Dijo Luna con mucho cansancio
-¡No me lo creo!
-Esto... ¿Hola? ¿Qué se supone que hacéis?-Dije atónito al ver la escena.
-¡Ah! David esto..hola emm...-dijo Anna en ese instante dejo de hacerle cosquillas a Luna y se levanto rápidamente.
-Aaah al fin termino la tortura...-dijo Luna aliviada mientras se levantaba.
-Estas dos nunca aprenderán.-dijo Evangeline mientras salia de su habitación y de nuevo todas las persianas se cerraron y únicamente se encendio la lampara que había en el techo.-

-Anna fulminó a Evangeline con su mirada, Pablo miro hacia el techo suspirando, todo estaba tranquilo hasta que de repente se escucho un golpe, todos nos giramos hacia Luna se había desmayado.-

-Anna corrió rápidamente a su encuentro, mientras que Pablo y yo nos quedamos inmóviles por unos instantes. Una vez que Pablo supo que estaba pasando en realidad fue con Anna y Luna, mientras yo me quede mirando a Evangeline...tenía una sonrisa demasiado maligna.-

-¡Luna! ¡Luna! ¡Por favor contesta!- gritaba Anna una y otra vez.-
-¿Qué pasa?-dije confuso a la vez que me acercaba.
-¿Qué le has hecho Evangeline? -gritó-Anna de repente
-¿Qué? ¿Por qué me hechas la culpa?-Dijo Evangeline con una cara de asco hacia a Anna
-¡NO ME MIRES ASÍ!-Acto seguido de decir esto se acercó rápidamente hacia ella.-
-Sabes perfectamente que eres la única de aquí que desea el mal para nosotros.-Continuó Anna con un tono amenazante.-
-Esa mirada...-Dije para mi mismo.-

-Temía por lo que iba hacer Anna, está reacción ya la he visto antes, rápidamente mire todo sus gestos: sus manos sudaban y temblaban a igual que sus piernas y al hablar lo hacía demasiado rápido y casi gritando...Anna esta a punto de tener el mismo ataque tuvo conmigo esta mañana.-

-Ana, tranquilízate.-Dije con un tono serio.-
-Pero...¿ES QUÉ NO LO VES? ¡HA SIDO ELLA! ¿Quién si no?-Dijo nerviosa
-¡Te he dicho que yo no he sido! ¡Me culpas y ni si quiera sabes que le está ocurriendo a tu amiga!-Dijo Evangeline con el ceño fruncido.-
-¡Cállate! Sé que has sido tú, así que confiesa.
-A mi no me mandas callar, niñata asquerosa.-Dijo Evageline mientras se dirigía a la puerta de su cuarto.-
-¡A dónde te crees que vas?-Dijo Anna poniéndose delante suya acorralándola junto a la ventana.-
-Te he dicho antes y te lo vuelvo a repetir: Tú no eres nadie para mandarme.-Dijo Evangenline intentando mantenerse firme, pero aunque no lo admita es su cara se podría observar miedo.
-Y tú no eres nadie para insultarnos cuando te de la jodida gana, Evangeline ¿Te crees importante por ser un estúpido vampiro? ¡Tan solo eres una huérfana con aires de saberlo todo! ¡ASÍ QUE CIERRAS TÚ LA BOCA!-Dijo Anna explotando

-Anna empezó a entrar en un estado de cólera o quizás de ansiedad, todos estábamos muy asustados y nadie sabía que hacer. Pablo aún estaba al lado de Luna intentando despertarla pero sin dejar que prestar atención a lo que sucedía, mientras tanto yo estaba paralizado observando atentamente la pelea deseando que no ocurra nada malo.-

-TE VUELVO A REPETIR: ¿QUÉ LE HAS HECHO A LUNA?
-¡N-A-D-A!-Se limitó a decir Evangeline

-Anna empujó al suelo de improvisto a Evangeline y en seguida abrió la persiana de la ventana, la luz del exterior iluminó completamente a Evangeline y ella no pudo evitar pegar un estrepitoso grito de dolor, su piel se estaba poniendo gris y juraría que se le caía como si fuera polvo de ceniza.-

-¡Venga dimelo YA! ¿QUÉ LE HAS HECHO A MI AMIGA? ¡O si no acabaré contigo ahora mismo!
-ANNA-Grite.-¡Déjala ya! ¿Qué mas da quién sea la culpa? ¡Tenemos que llevar a Luna lo más rápido posible a la enfermería!-Dije mientras intenta cerrar la persiana pero estaba atascada.-
-¡No! ¡No hasta que me lo diga!-Gritó

-Con todas mis fuerzas y prisas intentaba cerrar la cortina pero era imposible, no sé que hizo Anna porque era imposible volver a cerrarla. Anna no paraba de decir cosas incoherentes que me ponían aún más nervioso, mire hacía al suelo y pude como Evangeline lloraba de dolor, mientras su pelo se convertía en ceniza. Sin pensarlo ni por un segundo me abalancé sobre ella cubriéndola del la luz del sol. Ha sido una tremenda suerte de que Evangeline tuviese la apariencia y el tamaño de una niña de 10 años.-

-¡Por Dios! ¡Anna quieres tranquilizarte!.-Dije mientras intentaba tocar lo menos posible a Evangeline.

-Acaba de descubrir que cuando a un vampiro le da el Sol aunque se ponga cubierto de nuevo, su piel sigue estando débil y si la tocaba aún se deshacía. Así que mi pose sobre Evangeline era un tanto extraña...pero al menos la protegía de algún modo.-

-Pablo que está ahora estaba observando, corrió directamente hacia Anna y levantó su mano hasta pegarle una leve una bofetada que le hizo ver lo que estaba haciendo. Pablo arrancó literalmente la cortina y cubrió con ella a Evangeline, Anna tartamudeando cayó al suelo derramando lágrimas. Pablo se agacho junto a ella y le acarició la mejilla donde le había pegado.-

-Lo siento, no quería pegarte pero era necesario para que entrases en razón.-Dijo Pablo con su aire calmado.-
-Y-yo no quería...me he descontrolado...tal como lo hice ayer...yo no quería matarla...yo...-Pablo la abrazó con ternura consolándola y tranquilizándola.-

-Me dirigí hacía Evangeline y a duras penas logro moverse por si sola alejándose de la luz, aún estaba con la cortina tapada pero sus manos llenas de quemaduras poco a poco estaban volviendo a la normalidad.-
-¿Estás bien?-Pregunté
-Tan solo déjame.

-Y a continuación  se dirigió a puerta de su habitación, pero antes de entrar Pablo le dijo:-
-Eva ¿Sabes que ella no pretendía hacerte esto, no?
-Pero lo pensaba Pablo...lo pensaba y su cordura desapareció y tan solo se guió por sus sentimientos.-Y después de esto se adentro a su habitación y la cerró en nuestra presencia.-

-Pablo se dirigió hacia el cuerpo de Luna, estaba blanca y su respiración estaba muy alterada. Sin más demora Pablo la cogió en brazos nos miro Anna y a mi con una mirada decida que decía: “Vamos a ayudarla”

Etiquetas